Contar Mendoza.

Si naciste en Mendoza y elegís el diseño como profesión, tarde o temprano aparece la oportunidad de crear una etiqueta de vino. En mi caso, esa oportunidad llegó cuatro veces. No son muchas, es cierto, pero cada una tuvo su valor. Eso no me hace menos mendocino ni menos diseñador: simplemente habla de un rubro altamente especializado, con muchos profesionales talentosos que lo hacen muy bien.
En cada proyecto busqué ir un paso más allá de la botella. Aproveché la etiqueta como espacio de relato, para contar pequeñas historias que no hablaran únicamente del vino, sino también del lugar del que proviene, ya que estaban destinadas a la exportación.
Este es el resultado de ese recorrido. Estas son esas historias.
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